Todos marcianos

 

La primera regla de un estado alucinatorio es que si te das cuenta de que estás alucinando,  NO estás alucinando.

El protagonista de la última novela de Philip K Dick que he leído, Tiempo de Marte, es un esquizofrénico en continua lucha interna por no serlo. En la escena del restaurante, uno de sus acompañantes se revela súbitamente Bohlen  como un cyborg con piel transparente , cables por  venas y engranajes por órganos. Sin embargo no es lo grotesco de la escena lo que asusta al protagonista, si no el aura de realidad  con la que se le presenta. Jack Bohlen, tiene la sensación de estar ante una revelación. La realidad absoluta sin fachadas ni velos.

El protagonista lucha por deshacerse de este  estado de consciencia fijando la atención en la copa de vino que tiene entre las manos, un objeto mundano que parece servirle de ancla. La copa amarra la psique de Jack al mundo que creía conocer, el mundo al que juraba pertenecer antes de que la verdad se revelara. El movimiento del vino entre las paredes de cristal sin duda responde a normas mucho más comprensibles que las de su amigo el cyborg, que continúa hablando delante de él como si nada estuviera pasando.

 

Puede que la negación de lo percibido sea la primera fase ante una revelación pero… ¿Cuanto aguanta una psique en este estado, llevando la contraria a los sentidos?  ¿Que hay más loco que eso? Es cuestión de tiempo alcanzar lo que K.Dick llama: colapso psicótico final.  Un suceso que rompa cualquier intento de echar anclas. Un viaje para el que no exite billete de vuelta. Cuando la aluicinación es más real que la propia realidad.

We All Marsmen es un relato serializado de Philip K.Dick que si no me equivoco (no lo he leído) funciona  como versión corta de Tiempo de Marte. Cuando se publicó en Worlds Of Tomorrow (Agosto 1963) apareció acompañada por unas ilustraciones de Virgil Finlay como la que encabeza el texto. Podéis descargaros el resto de ilustraciones de aquí.  La ilustración del robot es del genial Geoff Darrow en el genial Hard Boiled de Frank Miller.